8/24/2006

La reforma educativa de Secundaria (RES) "para formar esclavos", no ciudadanos.

Grave, que no se capacitara a maestros, coinciden expertos.

LAURA POY SOLANO Y KARINA AVILES.
Especialistas e investigadores consideraron "lamentable" que se aplique la Reforma a la Educación Secundaria (RES) sin garantizar medidas complementarias, entre las que destacan la capacitación de los docentes y la elaboración de material didáctico para todas las modalidades, con lo que "difícilmente podrá obtener los resultados esperados, ya que en sí misma deja de ser efectiva".
Carlos Muñoz Izquierdo, director del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación, de la Universidad Iberoamericana, señaló que si bien existe consenso entre la comunidad de especialistas en torno a la necesidad de impulsar una reforma para ese nivel educativo, "es evidente que los contenidos no son uno de los ejes centrales, sino el modelo de enseñanza".
Al aplicar la RES sin fortalecer la formación de los docentes "no se garantiza que el modelo enciclopedista que se buscaba erradicar finalmente se sustituya por otro donde la capacidad de razonamiento y comprensión del conocimiento sea lo esencial".
Manuel Gil Antón, especialista en temas educativos de la Universidad Autónoma Metropolitana, aseguró que "si no logramos superar la enorme distancia que separa a la educación primaria de la secundaria, tampoco se fortalecerá la enseñanza media superior, propiciando un proceso de segmentación social". Indicó que México es el único país que "crece hacia abajo" para garantizar una formación académica obligatoria de 12 años, al promover la obligatoriedad de prescolar, pero no del bachillerato, debido a una administración federal que no se esforzó en vincular los dos niveles de la educación básica con el bachillerato, ni en garantizar su calidad".
Por ello, calificó como una "gran pérdida" el no aprovechar la oportunidad de fortalecer la educación con una reforma necesaria, pero que requiere tiempo y la creciente participación de los docentes para llevarla a cabo con éxito.
Al respecto, Muñoz Izquierdo insistió en que sin una transformación del modelo de enseñanza en secundaria que establezca nuevos métodos, "sin privilegiar tanto los contenidos, no se podrá erradicar un sistema enciclopedista que no responde a la formación de nuevos saberes".
Destacó que los adolescentes que cursan la secundaria viven "una etapa crítica para su futuro en la que requieren desarrollar mayor confianza en sí mismos, conocimiento de sus capacidades y de su vocación, por lo que su formación no puede responder a un modelo que no cuenta con todos las medidas complementarias para garantizar su aplicación exitosa".
Es evidente, insistió, que en la aplicación de la RES se han "omitido pasos sustanciales, como abrir a una mayor convocatoria los procesos de reforma y, sobre todo, garantizar los tiempos para la adecuada capacitación y formación de los docentes".
En tanto, profesores normalistas consideraron que lejos de poner cimientos para revertir el profundo deterioro educativo, la RES ha sentado "las bases para que dentro de poco ocurra una explosión muy fuerte" en el magisterio, por el grave ataque que ha sufrido no sólo en el aspecto académico, sino también en el laboral.
José Cardoza, maestro de la Escuela Normal Superior, evidenció además otra de las grandes contradicciones de la reforma: los planes de estudio de esta institución que se encarga de formar a quienes aplican la RES no coinciden con los de dicha reforma. En este sentido, dijo que, "por lógica", cuando se inicia un nuevo plan se comienza por quienes lo van a aplicar. Así que antes de cambiar la currícula de la secundaria debieron modificar la de la normal.
Actualmente, precisó, la normal forma a sus estudiantes bajo el concepto de las asignaturas, no de las llamadas "competencias" en que se basa el nuevo programa curricular de la secundaria.
Enfatizó que nadie consultó a los maestros de dicha institución sobre la RES, y "ninguno de los planes resuelve realmente la problemática de la educación, porque todas las decisiones se han tomado por escrito".
El también integrante del Consejo Central de Lucha de la sección 10 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuyos miembros interpondrán un amparo contra dicha reforma, se refirió también a la visión que hay detrás de la RES.
Por ejemplo, señaló que en el nuevo programa de la materia de formación cívica y ética -que se impartirá en dos años, en lugar de tres- se eliminaron temas básicos, como los derechos y las obligaciones de los ciudadanos.
Como docente de dicha asignatura, indicó que ahora los estudiantes no tendrán la posibilidad de saber qué pueden hacer frente a una serie de actividades jurídicas que todos los días realizan y que implican derechos y obligaciones.
Lo único que se incluyó, dijo, fue el tema de los derechos humanos, que son garantías individuales. Sin embargo, "estos derechos son frente al gobierno, al poder, al funcionario, pero no frente a un patrón o a la iniciativa privada".
Por lo anterior, señaló que se trata de la concepción de "formar esclavos, no ciudadanos integrales, porque bajo este filtro, ya ha sido manipulado, ya le borraron cierta información para que sólo pueda reclamar al que pone la cara, no al que mueve los hilos".
En otras palabras, dijo que la RES también plantea la sumisión al poder dentro del esquema neoliberal. Por otra parte, en cuanto al amparo, señaló que argumentarán que dicha reforma rompe con uno de los principios rectores en educación establecido en el artículo tercero de la Carta Magna de dar una educación integral.
También, aludirán a "la ilegalidad" en la que fueron autorizados los libros de texto y señalarán que la RES "jurídicamente no existe porque la firmó un secretario de Educación Física".
Cardoza expresó que la SEP habrá podido imponer los planes, pero los maestros "van a hacer otra cosa: como no los entienden, no los adoptan y no los aplican". (La Jornada).

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